LA REDACCIÓN FORMAL
La redacción es un proceso de plasmación y maduración de ideas, por eso el requisito fundamental para redactar un texto es poseer un método que nos permita expresar clara y ordenadamente lo que solo existe en nuestra mente como un conglomerado, como una masa amorfa e imprecisa.
Existe una idea equivocada, pero muy común respecto al proceso de redacción. Se piensa que solo implica la escritura del texto; es decir, volcar sobre el papel todas nuestras ideas sobre el tema y listo. En realidad, si deseamos obtener un buen resultado, todo el proceso para la redacción de un texto. En este caso presentaremos las dos primeras etapas. Estas son:
- Definición del marco general: Es importante antes de escribir tener la idea acerca de qué se va escribir. Para esto es importante, en primer término, identificar el tema e inmediatamente después precisar el tema.
- Identificación del tema. (¿Acerca de qué voy a escribir?). Es importante hacernos esta pregunta para identificar el tema del cual vamos a escribir.
- Precisión del tema. Posiblemente al identificar el tema hayamos elegido un tema muy genérico, ante esto es muy importante que precisemos, que delimitemos el tema.
- Determinación de las variables de redacción. El objetivo de esta fase es situarnos en el contexto comunicativo antes de escribir.
- Definición de ideas:
- Producción de ideas. En esta fase se debe recolectar información. La técnica que se suele utilizar es el listado espontáneo. Consiste en escribir todo lo que se te va ocurriendo sobre el tema. El objetivo de esta técnica es activar la memoria.
- Organización de ideas. En esta fase se deben organizar las ideas en un esquema. Pero antes debemos escoger solo ideas pertinentes a cada subtema y desechar ideas claves que nos servirán para el desarrollo del texto.
ANÁLISIS AMBIENTAL
El análisis ambiental o análisis FODA es una
herramienta que permite formarnos un cuadro de la situación actual de una
empresa o de una organización; así podemos obtener un diagnóstico preciso y en
función a ello tomar decisiones acordes con los objetivos y políticas
formulados.
Este análisis tiene
factores internos o controlables y factores externos o no controlables; dentro
de los internos están la Fortalezas o Debilidades que tiene una empresa y es
posible actuar directamente sobre ellas; y dentro de los externos, están las
oportunidades o amenazas que la empresa enfrenta y en cambio resulta muy
difícil poder modificarlas.
- Fortalezas: son las capacidades especiales con que cuenta la empresa, y por los que cuenta con una posición privilegiada frente a la competencia. Son los recursos que se controlan, capacidades y habilidades que se poseen, actividades que se desarrollan positivamente, etc.
- Oportunidades: son aquellos factores que resultan positivos, favorables, explotables, que se deben descubrir en el entorno en el que actúa la empresa, y que permiten obtener ventajas competitivas.
- Debilidades: son aquellos factores que provocan una posición desfavorable frente a la competencia. Recursos de los que se carece, habilidades que no se poseen, actividades que no se desarrollan positivamente, etc.
- Amenazas: son aquellas situaciones que provienen del entorno y que pueden llegar a atentar incluso contra la permanencia de la organización.
PERSONALIDAD DEL CONSUMIDOR
La personalidad es un conjunto de pensamientos, sentimientos, características y comportamiento. Hay dos teorías que definen la personalidad, según Freud y Eysenck. Según Freud, la personalidad se mide mediante el psicoanálisis y pueden ser uno de los estos tres tipos:
- El yo: mide la parte consiente de la persona y/o consumidor.
- Súper yo: mide la parte moral de la persona y/o consumidor.
- El ello: mide la parte extrovertida de la persona y/o consumidor.
Según Freud, todo eso somos nosotros. Pero también según Eysenck, la personalidad de una persona puede ser extrovertida e introvertida.
TIPOS DE PÁRRAFOS
La lectura de un texto es lineal, es decir, párrafo por párrafo, no podemos leer simultáneamente varios párrafos u oraciones sino que debemos hacerlo uno por uno. De acuerdo a esta característica lineal de la lectura es que los párrafos pueden ser clasificados según su posición en el texto como:
a. Párrafo introductorio
b. Párrafo de desarrollo
c. Párrafo de conclusión
a. Párrafo introductorio
b. Párrafo de desarrollo
c. Párrafo de conclusión
- Párrafo de introducción
A. Marco: Es útil cuando el tema que se va a tratar pertenece a una categoría superior que lo engloba.
B. Raíz (causas, antecedentes, bases): Es especialmente útil en temas históricos en los que es necesaria cierta perspectiva. Se trata de presentar lo que sucedía antes de que apareciera el objeto, situación o personaje que constituye nuestro tema central. Este tipo de introducción solo se debe usar cuando permite esclarecer el tema principal y, por supuesto, no hay que retroceder siempre hasta “el hombre de las cavernas”.
C. Dato concreto o cita textual: Normalmente una anécdota se colocaría dentro de la composición. Sin embargo, es un tipo de introducción muy llamativo. En el segundo párrafo aparece generalmente la tesis o el primer punto del desarrollo. Se debe tener en cuenta que este tipo de introducción presenta textos cuya pretensión es no ser muy formales.
D. Interrogante Este tipo de introducción plantea un problema. El texto posterior describe su desarrollo y, en ocasiones, añade otros interrogantes que ilustran los diferentes aspectos de la cuestión inicial.
- Párrafo de desarrollo
- Párrafo de cierre
El párrafo de cierre corresponde al párrafo final de un texto. Este párrafo es muy importante pues permite
redondear las ideas y ofrecer un buen final al texto. A continuación, algunas recomendaciones para elaborar
correctamente las conclusiones: Contiene una síntesis de las ideas más relevantes del texto. Es un refuerzo de las ideas principales expuestas anteriormente. La conclusión termina con una reflexión final que es un comentario, opinión o juicio frente a las ideas presentadas en el texto. Esta reflexión debe reflejar un alto grado de originalidad. Al redactar la conclusión debemos mostrar creatividad; por tal motivo debemos evitar cerrar nuestros textos con frases sumamente repetitivas o, incluso, frases clichés.
A continuación presentamos los principales tipos de cierre o conclusión:
A) Síntesis: Presenta un breve resumen de las principales ideas del escrito.
B) Interrogante: Plantea al final del escrito las cuestiones no resueltas, los problemas abiertos a las hipótesis de futuro.
C) Analogía: Establece una comparación entre el tema tratado y una situación que ofrece similitudes con
Él, únicamente en el párrafo de conclusión. Se trata de una última imagen o idea que se utiliza para
Reforzar los asuntos ya tratados en el escrito.
D) Cita: Es una de las formas más utilizadas y eficaces de finalizar un texto. Puede tratarse de un
proverbio, de unos versos de un poeta o de la frase pronunciada o escrita por una persona más o
menos famosa. Es importante que el contenido de la cita concluya de manera no forzada el tema del
texto.
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